Lo que viene después del acuerdo: elegir un esquema de días, fijar las entregas, decidir qué pasa con vacaciones y fiestas, y llevar un solo calendario que los dos vean igual. Sin asesoría legal.
Cómo funcionan los repartos de días más comunes entre dos casas —semana con cada quien, 2-2-3, 2-2-5-5 y fines alternos—, qué implica cada uno en entregas y en días seguidos, y cómo elegir el que les acomode.
La forma de pedir un cambio de custodia para un fin de semana o unos días: con fechas, motivo y compensación, por escrito, con plazo para responder y sin reabrir viejas discusiones.
Si tu nueva pareja también tiene hijos de una relación anterior, hay dos calendarios que no se conocen. Cómo hacer que coincidan los fines con niños, cuándo pedir cambios y qué no se comparte.
Qué gastos se comparten y cuáles no, cómo repartirlos (mitad y mitad o proporcional), cómo registrarlos para que no se pierdan y cómo saldar cuentas cada mes sin que se vuelva un tema.
Tallas, alergias, medicamentos, escuela, horarios, gustos e ideas de regalo: la información que se pregunta por mensaje una y otra vez, y cómo tenerla en un solo lugar que los dos actualicen.
Una fiesta o dos, quién la organiza, cómo se reparte el costo, qué pasa con el día exacto del cumpleaños, los regalos y las fiestas de otros niños. Lo que suele funcionar y lo que suele fallar.
Cuándo empezar a acordar el verano, las tres formas de repartirlo, y lo que más se olvida: campamentos, viajes y los días que no le tocan a nadie.
Las tres formas de repartir la temporada decembrina, cómo funciona alternar por año, y por qué conviene dejar cerrado también el 6 de enero.
Cómo repartir la lista de útiles y los uniformes, cómo dejar claros los horarios de entrada y salida por casa, quién va a las juntas, y cómo evitar que la mochila viva en la casa equivocada.
Un plan de siete días para arrancar: armar el año con el esquema que ya usan, invitar a la otra persona, activar avisos, cargar lo de los niños y hacer el primer cambio de días por la app.